Un enlace para cuando alguien te pregunta qué estás leyendo
Un enlace con lo que estás leyendo. Público si quieres, privado si lo prefieres y apagado por defecto en cualquier caso.
Alguien te pregunta qué has estado leyendo. Echas mano del móvil. Y entonces haces eso de decir tres títulos, olvidarte del bueno, acordarte cuarenta minutos después y descubrir que la conversación ya va por el precio de la vivienda.
Ese es el problema. Es un problema pequeño. También es constante, y los problemas pequeños y constantes son los mejores para arreglar.
Tu propia página, con tu propio nombre de usuario
Eliges un nombre de usuario y tienes una página pública: una vista limpia y legible de qué estás leyendo, qué has terminado y qué tienes en cola. Mandas el enlace. Ahí se acaba la interacción.
El nombre de usuario es tuyo y se puede cambiar exactamente una vez. Una, porque los enlaces que ya has enviado deberían seguir funcionando y porque, si dejase cambiarlo libremente, alguien acabaría okupando todos los buenos. El enlace antiguo sigue redirigiendo después del cambio, así que nada de lo que compartiste se rompe.
Estas páginas cargan rápido, quedan decentes cuando las pegas en un chat y las puede leer cualquiera con el enlace: sin cuenta, sin muro de registro, sin «crea una cuenta para ver esta lista». No recuerdo haber disfrutado ni una sola vez de toparme con uno de esos.
La mejor función para compartir es esa en la que la persona a la que se lo mandas no tiene que registrarse en nada.
Tres niveles, porque «público» es una palabra muy grande
- Perfil público. Una página con tu nombre de usuario, visible para cualquiera con el enlace e indexable si quieres que el mundo la encuentre.
- Invitaciones privadas. Invitas por correo a una persona concreta. Ve tu biblioteca desde su propia cuenta, en un apartado de «compartido conmigo». Nadie más.
- Enlaces de estantería. Comparte una estantería en vez de todo. Tu club de lectura no necesita ver lo cutre. Sin juzgar. Yo también tengo estanterías así.
Las invitaciones se pueden revocar cuando quieras, y revocar significa revocar: esa persona pierde el acceso al momento, no dentro de seis horas cuando caduque una caché.
Pilla tu nombre de usuario antes de que lo haga tu tocayo.
Crear mi perfilLas estadísticas tienen enlace aparte
Al margen de todo esto, tus estadísticas de lectura tienen su propio enlace para compartir, con contador de visitas y un modo comparación para que dos personas pongan sus años uno al lado del otro.
El modo comparación fue lo más pedido tras el lanzamiento, y única y exclusivamente porque los lectores somos calladamente competitivos y preferiríamos morir antes que decirlo en voz alta.
Apagado por defecto, y lo digo en serio
No se comparte nada salvo que lo actives. No existe ningún perfil hasta que lo creas. Tu biblioteca es privada desde el momento en que te registras y sigue siéndolo por pura inacción, que es como deberían funcionar los valores por defecto de la privacidad.
La parte de la app con sesión iniciada está completamente bloqueada a los buscadores: paneles, ajustes, páginas de saga, todo. Las únicas páginas a las que llega un rastreador son las que has hecho públicas a propósito, más artículos como este.
Preguntas que nos hacen de verdad
- ¿Hace falta una cuenta para ver mi lista compartida?
- No. Los enlaces de perfil público y de estantería se abren para cualquiera: sin cuenta y sin muro de registro.
- ¿Puedo cambiar mi nombre de usuario más adelante?
- Una vez. Después queda fijo, para que los enlaces sean estables. El nombre antiguo redirige al nuevo, así que todo lo que ya habías compartido sigue funcionando.
- ¿Puedo compartir sin hacerlo público?
- Sí: invita por correo a personas concretas. Verán tu biblioteca desde su propia cuenta y nadie más podrá acceder.
- ¿Algo de esto viene activado de fábrica?
- No. Todo es privado hasta que creas activamente un perfil o envías una invitación.
Responde a la pregunta con un enlace.
Pilla tu nombre de usuario y deja de olvidarte del bueno.
Configurar mi perfilSigue leyendo
Añade una saga una vez. La revisamos cada día, para siempre, y te avisamos en cuanto aparece el libro siete.
Sigue a la persona, no solo a la estantería. Todo lo que publique, incluidas las sagas que aún no ha empezado.
Cuatro canales, tres ritmos, cinco tipos de evento. O un correo a la semana, si eres más tranquilo que yo.